
La revolución tecnológica ha llegado al mundo del trabajo. Uno de los más claros ejemplos son las denominadas oficinas inteligentes. No son el futuro, son ya el presente, por lo que implican de aumento de productividad, sostenibilidad y bienestar de los empleados. ¿Estás pensando en que es el momento de transformar tu empresa? Te damos todas las claves para que puedas crear un workspace intelligence, con una mínima inversión.
Sin duda, la tecnología es el elemento que define a las oficinas inteligentes. Pero, vas más allá de usar ordenadores de última generación y otros dispositivos similares. La revolución que suponen estos espacios tiene más que ver con la conectividad, con la mejora del bienestar de los trabajadores y con el ahorro de tiempo y recursos.
La idea que subsiste detrás de una oficina inteligente es, sobre todo, crear entornos de trabajo pensados para las personas, para que se sientan a gusto y, aunque te sorprenda, sean felices. Además, son espacios que favorecen la comunicación, la creatividad y el trabajo colaborativo. Para el empresario, esto supone una doble inversión en positivo porque se aumenta el nivel de productividad y se reducen los gastos en recursos.
Parece evidente que todo son ventajas cuando hablamos de oficinas inteligentes. Pero, es probable que pienses que es una transformación cuyos costes no puedes permitirte en este momento. Para empezar, recuerda que vas a conseguir un retorno inmediato porque se rebaja considerablemente el gasto en partidas tan importantes como la energética y material de oficina tradicional (papel, carpetas, archivadores y papelería en general).
Además, puedes implementar una oficina inteligente solo cambiando algunos elementos básicos y, más adelante, ir optimizando con otras aportaciones. Estas son las claves en las que se asientan las oficinas inteligentes:
Las oficinas inteligentes son lugares abiertos, sin tabiques, en los que no se compartimenta el trabajo y se favorecen la interrelación entre los distintos equipos y departamentos. Por eso, necesitas:
Evidentemente, la equipación tecnológica es seña de identidad de una smart office. Debes atender a estos ejes:
3. Zonas recreativas
Sí, tal y como lo has leído, una oficina inteligente debe contar con rincones de descanso y relax. Está demostrado que estos espacios facilitan la concentración e inciden directamente en la productividad. No tienes que complicarte mucho, basta con habilitar un pequeño lugar para tomar un café o bebida, intercambiar ideas de manera relajada y desconectar. Solo necesitas, unos asientos cómodos y ciertos productos que podemos agrupar en la categoría de bienestar en la oficina: pequeños electrodomésticos, vajilla y cubertería, suministro básico de café, infusiones o refrescos.
En Deskideaapostamos por las oficinas inteligentes. Por eso, nuestro equipoestá preparado para orientarte sobre lo que necesitas para transformar tu empresa en un espacio de futuro.
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades